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Grupo OLAM presenta propuesta de trabajo para lograr transformar la cultura empresarial

Paraguay también está viviendo una etapa de disrupción que cambió la forma de hacer negocios, lo que hace que vivamos uno de los mejores momentos en cuanto a la apertura al mercado y la cantidad de inversionistas en el país, por lo que debemos aprovechar este momento, sostuvieron Ariel Deligdisch y David Aponte, del Grupo OLAM en su presentación en nuestro evento Paraguay Innova.

En ese sentido indicaron que entre los desafíos de las organizaciones, el 80% de ellos son comunes o compartidos, como la falta de personal calificado o de objetivos, les cuesta atraer talento o mantener la reputación y hay un 20% de cuestiones específicas de cada rubro.

Como empresa de consultoría, mencionaron que los desafíos más comunes se centran en la reinvención del servicio al cliente de las empresas que antes tenían el poder mediante la inversión en medios tradicionales, ya que hoy en día con las redes sociales y poca inversión se puede empezar a vender y medir el resultado del servicio y promoción.

Así también otro de los desafíos prioritarios de las empresas que citaron son el que llaman “islas de información” que tiene cada departamento de forma aislada y lo ideal es que se centralicen los datos que se generan. “Muchas veces la información se procesa aún de forma manual, imagínense que para tomar una decisión o generar algún tipo de solución, el director de una empresa quiere un tablero de inteligencia de negocios pero no hay carga de datos en los sistemas. Para esto también se debe unir a los departamentos que no se hablan entre sí”, indicó Aponte.

Otro de los puntos habla de que en nuestro país las empresas familiares iniciaron chiquitas y fueron creciendo en forma exponencial pero quieren manejarse aún de la misma manera que cuando todos se conocían y sin embargo se tiene que empezar a trabajar a nivel de roles.

Las personas deben encabezar los procesos de cambio en empresas

El Grupo OLAM implementa un marco de trabajo o framework que es un proceso que está implementando con sus clientes desde las empresas OLAM y Login, donde la idea es presentar la cultura empresarial, que las personas sean parte de estos procesos de cambio y puedan apoyarse en tecnología.

Todo esto es parte de un ejercicio continuo que se va adaptando mientras dure el proyecto para lograr la mejor experiencia del cliente de la empresa. Esto les permite ser más ágiles, implementar tecnologías emergentes, realizar análisis para poder mejorar y tener innovación.

Para lograr estos cambios en la empresa se debe iniciar con una planificación y a partir de ahí tendrá mucho que ver la visión que se tenga desde la dirección y la alta gerencia para definir y construir objetivos, tener procesos claros y por sobre todo personas entrenadas, preparadas para el cambio, para dirigir, que tienen habilidades blandas, que tienen capacidad de liderazgo, de desaprender y reaprender cosas nuevas y por último tenemos la tecnología. Sin embargo lo que pasa muchas veces es que ponemos a la tecnología en primer lugar, dijo Deligdisch.

Es interesante dejar en claro que la responsabilidad es en conjunto ya que muchas veces se adquiere o se implementa tecnología pensando que es una solución mágica para las ventas o los problemas, señalaron.

Si no se tiene esta cultura empresarial hay una contracultura qué hace que no funcionen los proyectos tecnológicos. “Netflix hace unos años no estaba tan metido en nosotros cómo está hoy, no sabemos cómo será en unos años, pero dependerá del entrenamiento y mentalidad que tengamos para saber transformarnos”, agregaron.

Se preguntaron cómo es que fuera de la empresa somos capaces en el día a día de dejar de usar Skype que hace 3 años era el estándar y usar Whatsapp y así, adecuarse sin problemas a los cambios y las tendencia pero en la empresa no. “Ya que es allí donde más ágiles debemos ser, porque los clientes exigen lo que se usa en el día a día, por eso mismo debemos integrar todo esto al área empresarial”

El cliente quiere experiencias y emociones

Por último el directivo habló de un cambio de paradigma porque hoy en día se habla de que el cliente siempre tiene la emoción, aunque esté exigiendo algo, porque uno de los factores de compra es emocional. “A veces somos más costosos o no se entrega en el tiempo y forma e igual compran y cuando todo está perfecto no nos compran, porque no hay un vínculo emocional que debemos de buscar entre la empresa y el cliente, con historias de éxito, saber cómo vivió otra persona la experiencia, cómo le fue y si le sirvió, por eso en las redes se ven historias y no necesariamente descuentos”, finalizaron.

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