whatsapp-image-2016-12-06-at-10-53-23-am

Innovador apunta ahora a dar inteligencia a detector de enfermedad de Chagas

Alex Cardozo

prensa@innova.news

Tras ser elegido uno de los Innovadores de Paraguay y Bolivia 2016 de MIT Technology Review, Federico Gaona sigue avanzando en el desarrollo de una trampa inteligente que detecte la presencia de vinchucas, con lo que podría salvar miles de vidas. El ingeniero egresado de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción captó con su innovación la atención de uno de los institutos más importantes de innovación y tecnología.

Un equipo de científicos biólogos, matemáticos, ingenieros en materiales e informáticos estaban desarrollando una trampa para atraer y atrapar a los insectos vectores transmisores de la enfermedad (comúnmente conocido como vinchuca o chinche), utilizando un cebo de feromona como atrayente.

Instalados en la zona del Gran Chaco (región comprendida por Argentina, Bolivia y Paraguay), una superficie complicada y de difícil acceso; hacía que la tarea de revisión se volviera costosa.

En el 2011, un grupo de investigadores de la Universidad de las Islas Baleares, España, desarrollaron una idea y un prototipo electrónico para la detección automatizada de reinfestación por triatoma infestans (vinchucas).

whatsapp-image-2016-12-06-at-10-53-23-am1

“Ya en el año 2012, mandaron a Paraguay el prototipo y quedó en manos de mí grupo de investigación probarlo en laboratorio con vinchucas vivas, que luego de algunas modificaciones, resultadon exitosas”, señaló Federico Gaona, líder del grupo de Investigación en Electrónica y Mecatrónica al hablar con Innova.

Lo sorprendente de este detector es que puede resistir al ambiente hostil chaqueño y comunicar a la capital el estado de los sensores (además de una pequeña estación meteorológica en la zona) de forma automática, de modo a poder visualizar y alertar a las autoridades sanitarias cuando hay presencia de vinchucas en la zona.

El objetivo actualmente es la alerta temprana, antes de que comiencen estos insectos a picar a la gente y transmitir la enfermedad, disminuyendo el costo operativo de la logística al emplear muchas personas para ir a observar el estado de las trampas, según dijo Gaona.

“Próximamente queremos darle más inteligencia a las trampas, de modo a que puedan simular el comportamiento de un ser vivo y ser aún más atractivas para la vinchuca (además del cebo de feromona). De esta manera se convertirán en trampas térmicas que se calientan sólo por las noches, y que además emitan CO2”, según indicó el investigador.

La enfermedad de Chagas es un mal endémico de Latinoamérica, donde es la enfermedad parasitaria más importante, con cifras de infectados que rondan entre los seis millones de personas y los ocho millones de personas infectadas, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

whatsapp-image-2016-12-06-at-10-53-22-am
Gaona está expectante a que puedan contar con mayor financiación para poder instalar más sensores y cubrir mayores áreas en el Chaco, y así poder captar más información del comportamiento de estos insectos.

Federico actualmente lidera un Grupo de Investigación en Electrónica y Mecatrónica en la institución, de donde obtuvo un masterado en Ingeniería Electrónica.

Comentarios